Vamos con China (III)

Hola a todos, vamos hoy con otro aspecto a tener en cuenta sobre el fenómeno chino.

Decíamos en la entrada anterior que a largo plazo China tendrá que afrontar una gran cantidad de cambios estructurales de amplio calado para llegar a convertirse en una verdadera potencia mundial. También hablábamos de los plazos necesarios para conseguirlo, que en gran medida dependen de la predisposición del gobierno chino para hacer una transición ordenada hacia un sistema de libertades.

Etnia

Mujeres chinas musulmanas

Sin embargo, esta sucesión de acontecimientos solo contempla una perspectiva interna: Las transformaciones económicas, sociales y legales hacia un régimen de libertades, aun yendo como la seda, toman su tiempo (téngase en cuenta que al ser China un país comunista, ni siquiera aspectos fundamentales como la propiedad privada, o los derechos fundamentales de la persona están mínimamente desarrollados) ya que por el camino necesariamente habrán de pisar algunos callos de las elites que ostentan los privilegios. Dependiendo de la reacción de estas elites, se pueden producir escenarios que van desde una transición ordenada si transigen, hasta una guerra civil si se resisten.

Pero en todo este devenir interno no hemos tenido en cuenta la perspectiva externa: Sigue leyendo

Anuncios

Vamos con China (I)

Hola a todos, hoy vamos a hincarle el diente a un asunto de máxima actualidad: el fenómeno chino. La idea surgió a raíz de un debate que tuve en el ámbito profesional con algunos destacados directivos de empresa. Paso sin más a relatar a lo largo de varias entradas mis líneas argumentales al respecto. Básicamente se puede abordar el caso chino desde dos vertientes, hoy veremos la primera:

China en el corto plazo. Este es el fenómeno mediático, el de las cifras macroeconómicas y los crecimientos desmesurados.

China

El tratamiento del fenomeno chino, sin perjuicio del efecto desestabilizador real que tiene en las economías ricas, ha sido una moda para Sigue leyendo

Bajar el deficit público, pero sin comprometer el crecimiento

Frase traida y llevada en los últimos meses por el presidente del gobierno y su entorno. Esta es la típica retórica política para no pisar ningún callo y que todo sea bonito y positivo…. aunque sea a costa de la verdad.

¿Cómo se puede bajar el importe de gastos del estado sin coprometer el crecimiento de una economía en crisis? Pues sencillamente no se puede, al menos en el corto plazo. Vayamos a lo obvio, el dinero de los presupuestos del estado, como el de cualquier agente privado, cuando se gasta se produce una transacción a cambio de algún producto o servicio, ya que de otra manera estarían regalando el dinero y no creo que eso ocurra.

Detrás de ese producto o servicio hay una empresa que lo genera, que recibe su precio y que registra su beneficio en su balance. Si agregamos los ingresos anuales de todas las empresas y empresarios del país y los comparamos con el resultado de la misma operación hecha el año anterior, obtendremos un número, que si es positivo significa que ha habido crecimiento, y si es negativo, pues que ha habido decrecimiento.

Si en entorno de crisis,  es decir, un ambiente en el que las empresas dificilmente pueden compensar sus pérdidas de ventas con clientes nuevos, el estado da un tijeretazo a su gasto, muchas de las empresas destinatarias de ese gasto verán reducido su volumen de ventas y no podrán compensarlo, al menos a corto. Y estamos hablando de cantidades multimillonarias.

Si alguien me dice que no todo el gasto del estado va a parar al consumo de productos y servicios, que también hay sueldos y subvenciones, le diré que por la vía de los sueldos de los funcionarios o por el de las subvenciones se llega al mismo sitio, pues al final es un detrimento de la renta de estos agentes que se traducirá en un menor consumo, que irá a parar a las cuentas de resultados de las empresas.

Por tanto, una disminución del gasto público sí compromete el crecimiento, y mientras más grande sea el recorte más compromete al crecimiento a corto plazo.

Harina de otro costal es si es necesario acometer este ajuste en las cuentas del estado aunque sea a costa de comprometer el crecimiento. Rotundamente sí, de todas todas, porque el crecimiento que se genera con sobregasto del estado no es crecimiento sano, sino a costa de endeudamiento. Pero esto es otra historia que deberá ser contada en otra ocasión.